lunes 17 de diciembre de 2007

Camille Claudel


Ayer me quedé emocionada con la biografía de Camille Claudel (1864-1943), escultora francesa, que pasó los últimos treinta taños de su vida encerrada en el manicomio de Montdeverges,donde murió sola, abandonada por todo el mundo, incluida su familia.
La Fundación Mapfre de Madrid, acoge estos días una exposición sobre Camille Claudel con cerca de una centenar de obras de la artista, una de las mayores que se han hecho hasta ahora. Viendo las obras de Claudel se nota la influencia de Rodin, pero también su estilo propio y su personalidad. Esta muestra reconoce así la genialidad de Camille Claudel, eclipsada por Auguste Rodin.
Camille Claudel fue alumna aventajada de Auguste Rodin con quien mantuvo también una relación tormentosa. Claudel fue víctima de una sociedad misógina y de un maestro eogísta y envidioso.
Camille Claudel, que desde niña era una apasionada a la escultura, pertenecía a una familia pequeñoburguesa que no era muy partidaria de su actividad artísitca. Sin embargo, gracias al apoyo de su hermano, el escritor Paul Claudel, sus padres accedieron a que
entrase en un taller. Y nada más, ni nada menos, que en el del mismísimo Auguste Rodin.
Cuando Camille Claudel comenzó a trabajar en el taller tenía aproximadamente 20 años y estaba en la plenitud de su belleza y su creatividad. Pronto maestro y discípula se hicieron amantes. Claudel aprendía rápido y Rodin le permitó trabajar en algunas de sus obras más importantes. En la correspondencia de la época, Camille dejó escrito que él se aprovechaba de ella, "que las obras que presentaba como propias eran producto de su talento menospreciado".
Juntos frecuentaban los ambientes culturales y artísiticos más importantes de París, pero Rodin estaba unido a otra mujer, Rose Beuret, a la que no abandonaría jamás para casarse con Camille.
Tras diez años de relación, Camille Claudel abandona a Rodin cansada de continuas infidelidades y de falsas promesas.
Después mantendrá una relación con el compositor Claude Debussy, pero él también está unido a otra mujer.
En esa época Camille Claudel comienza a tener crisis nerviosas y se aleja del mundo, a pesar que logró el reconocimiento de la crítica de arte. En 1905, realizó su última gran exposición.
A partir de ahí, sus criris se agudizan cada vez más y comienza a destruir sus obras. Su familia le da la espalda ya que nunca vieron con buenos ojos su estilo de vida. Y su hermano Paul se encuentra lejos.
Tras la muerte de su padre en 1913, la internan en un manicomio, donde pasará los últimos treinta años de su vida. A pesar de la lucidez de las cartas que le escribe a su hermano Paul, nunca saldrá de allí.

domingo 16 de diciembre de 2007

Las cenas de empresa

Si hay algo a lo que tengo especial fobia es a los convencionalismos sociales y a las reglas no escritas que imperan en nuestra sociedad. Me aburre hacer las cosas porque sí, porque toca, porque es lo correcto y, sobre todo, porque lo hace todo el mundo. Es una cosa que critico con frecuencia y que no llevo nada bien. Pero, aunque parezca una contradicción, tengo un defecto bastante acusado y que a veces me lleva a situaciones opuestas a las deseadas: jamás sé decir NO a nada.
Pues lo dicho, que ayer tenía la cena de empresa y a pesar de que no tenía muchas ganas, allí que me planté. (“Lola, ¿vendrás el viernes?”, “Oh, claro, como no voy a ir" -no voy a ser como la rancia que no va-. Así que en esas me ví).
Comprendedme: una ya se pasa suficientes horas en el trabajo como para encima tener que irse de cena con los compañeros, sobre todo cuando no he intercambiado ni una palabra con algunos de ellos. A ver, son seres humanos normales y corrientes, pero amigos, lo que se dice amigos, pues no es que sean, salvo honrosas excepciones.
Los días previos estuve cuestionándome si ir o no. Apetecerme, lo que se dice apetecerme, pues no me apetecía. Me veía el panorama: comilona, conversaciones sobre el trabajo o sobre lugares comunes, copas y remate de la jugada en una discoteca hortera con música machacona. Así que cuanto más lo pensaba, menos ganas sentía. Por supuesto, las conversaciones durante los últimos días eran:
- Tía, tú que te vas a poner para la fiesta.
- Ay, chica, pues no sé… Tía, pues quizás ese vestidito súpermono.
- Ains, pues yo tengo que pedir cita en la pelu.
- Y luego, ¿por donde salimos? Tía, si no hay pachanga paso.
- Síiii, pachanga forever. Yuuuujuuuuuuuuuuu.
Digamos que yo soy de un estilo diferente. No me considero para rancia, ni aburrida para nada. Me gusta salir y la fiesta como a el que más. Pero las masas de gente me agobian, no soporto la música pachanguera y, sobre todo, hacer cola en la puerta de una discoteca a las 3 de la mañana a menos 2 grados ¡me mata!
Sin embargo, para no desentonar con mis compañeros, me enfundé mi clásica falda negra que-me-saca-de-todos-los-apuros.
A las diez en punto me planté en el restaurante. Como ya preveía mis compañeras iban todas monísimas y estupendísimas de la muerte y al verme entrar soltaron un “Lola, qué guapa” al unísono, aunque para sus adentros estuvieran pensando “Vaya pinta con las que aparece esta…”
No fue mi velada ideal, pero mentiría si dijera que no lo pasé bien. Al menos intimé con algunas personas con las que jamás habría hablado y, qué coño, para una cosa que se paga el jefe…

martes 11 de diciembre de 2007

Crónica del puente... más vale tarde que nunca

El puente de la Constitución, que dicho sea de paso, para servidora no ha sido puente, lo he pasado en Madrid como tantos otros miles de turistas que han elegido la capital para pasar sus vacaciones.
Os cuento un poco en qué he ocupado mi tiempo y de paso os recomiendo algunas cosas:
Miércoles 5: Concierto de Luis Ramiro y Marwan en la Sala Galileo Galilei. Luis Ramiro es un cantautor madrileño al que descubrí hace algunas semanas. Sus canciones son verdaderos poemas sobre el amor, el desamor, la vida, etc. A Marwan no lo había escuchado. Es cantautor de origen hispano-palestino. Personalmente las letras de Luis Ramiro son más bonitas, pero en directo, Marwan es más divertido. Después del concierto, concluimos la velada bailando funky brasileño en casa de Kalinca.
Jueves 6: Recuperación de la fiesta brasileña. Llegada de Guiller.
Viernes 7: Guiller y yo fuimos a ver la obra de teatro El enemigo de la clase protagonizada, entre otros, por Críspulo Cabezas y Eloy Yebra , dos de los actores de la película Barrio. La obra trata sobre seis alumnos conflictivos de un instituto ubicado en un barrio marginal de una gran ciudad. Estos chicos esperan la llegada de un nuevo profesor después de haber provocado la marcha de todos los anteriores. Mientras esperan al nuevo sustituto se insultan y se pegan entre ellos, agreden el mobiliario y se aburren hasta decir basta. Se les ocurre un entretenimiento: cada uno de ellos dará una clase a los demás sobre el tema que quieran. A través de sus relatos se conoce la vida de cada uno de ellos. La obra es un drama con algunos toques cómicos. Denuncia las deficiencias de los sistemas educativos, la agresividad de los jóvenes, la soledad que sienten y el desapercibido y constante reclamo de atención para los adultos. Además de ser una crítica social, la obra es “un retrato de la sociedad oprimida hecho a través de seis adolescentes que están pidiendo a gritos que se les muestre un camino. Seis patología distintas. Seis futuros adultos que utilizarán la violencia en sus relaciones personales y en su relación con el mundo” como señala Marta Angelat, la directora de la obra. Al llegar a casa vimos la peli, casi por casualidad vimos “Cosas que nunca te dije”, el segundo largometraje de Isabel Coixet y la verdad es que me gustó muchísmo.
Sábado 8: Por la mañana, visita al Museo del Prado, que daba buena cuenta de los turistas que había en la ciudad y por la tarde, a la exposición Warhol sobre Warhol en La Casa Encendida, en la que se exhibían algunas obras suyas y de otros artistas en las que él era el protagonista. Sin llegar a entender el pop art, reconozco que me encanta...
Domingo 9: A descansar que para eso se creó el domingo...

__________________________________________________________

Ayer conocí por casualidad a Javier Ambrossi, otro de los actores de El enemigo de la clase : simpatiquísimo, veintipocos, muy, muy bello. Otra joven promesa.

martes 27 de noviembre de 2007

Los buenos propósitos...

Por fin lo he hecho...! Y no he recurrido a las falsas promesas que todos hacemos a principios de año... Esta tarde me levanté animada, a pesar de lo poco que había dormido y me enfundé en mi chándal (arreglá pero informal) y he ido al gimnasio, ¡por fin!
Digamos que soy una persona que desde que proyecta una cosa hasta que la lleva a cabo deja pasar considerable tiempo... La idea de hacer algún deporte me rondaba por la cabeza desde hace bastante, sobre todo, desde que cierto 'ser' perdió 10 kgs. no hace tanto -sí, lo sé, soy una rencorosa, que le vamos a hacer...-, sin embargo, la pereza podía conmigo.
El jueves pasado quedé con un amigo, pero me llamó en el último momento para decirme que no podía ir y lo pospusimos hasta hoy. Ante un segundo plantón de última hora, asumí que me tenía que enfrentar a esto yo sola...Y así he hecho. Transistor en mano, allá que me fui. Me compré el abono de 10 sesiones y hoy mismo empecé. Antonio, el monitor de la sala de máquinas, muy majete él, me ha puesto una tabla de ejercicios -para mí- infinita, pero que más o menos he podido llevar a cabo. Él, que tiene más fe en mí que yo misma, cree que con estos ejercicios tengo para los "próximos tres meses"... Yo con terminar este bono me doy por satisfecha...
Lo cierto es que cuando terminé la tabla me sentía muy bien, aunque me da que mañana tendré agujetas hasta en el carné de identidad.
Estoy muy feliz, aunque lo estaría más si alguien se animara y se apuntara conmigo porque a mí estos arrebatos me duran más bien poco.
Besos muchos.

sábado 24 de noviembre de 2007

EL DESAYUNO, Luis Alberto de Cuenca

Querid@s Amigo@s,

Estoy haciendo un trabajo de documentación sobre Luis Alberto de Cuenca, el cual acabo de descubrir, aunque es un poeta reconocido y ha sido Secretario de Cultura durante el Gobierno de Aznar... Sin embargo, el dice no pertenecer a ningún partido político. Además, la cultura debe estar por encima de la disparatada situación política en la vivimos.
Os dejo este poema -con perdón de la SGAE- que me ha parecido muy bonito y divertido... Espero que lo disfrutéis.

EL DESAYUNO
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

domingo 18 de noviembre de 2007

A mis 95...

Escribo desde Castro Urdiales, un pequeño municipio costero situado al noroeste de Cantabria, casi lindando con Vizcaya, provincia de la que proceden una buena parte de sus vecinos. Aquí el tiempo pasa despacio, pero siempre se queda escaso. Aunque el sol brilla generoso hace un frío que pela. Os dejo algunas imágenes para que conozcáis donde me refugio algunos fines de semana...















Y cambiando de tema, me apetecía hablar sobre María Amelia, la abuela bloguera. Quizás muchos ya la conozcáis porque su bitácora, "A mis 95", en menos de un año no sólo se ha hecho célebre en la bloggosfera, sino que le ha valido el Premio al Mejor Blog en Español en la cuarta edición de los premios "Bobs", que otorga la cadena de televisión alemana Deutsche Welle y que son considerados como los Óscars de los blogs.
http://www.adn.es/tecnologia/20071115/NWS-3333-Amelia-Maria-BOBs-bloguera-espanol.html

María Amelia saluda a los internautas con esta presentación: "Amigos de Internet, hoy cumplo 95 años. Me llamo María Amelia y nací en Muxía (A Coruña) el 23 de Diciembre de 1911. Hoy es mi cumpleaños y mi nieto como es muy cutre me regalo un blog. Espero poder escribir mucho y contaros las vivencias de una señora de mi edad."
A través de su bitácora María Amelia aconseja sus lectores sobre cuestiones que le plantean, opina sobre la vida, el amor y sobre lo que sucede en el mundo...
El blog de María Amelia se llevó el primer premio tanto por el número de visitantes que tenía, como por ejemplo que supone para la gente de su edad familiarizarse con este medio de comunicación.
María Amelia, que tiene seguidores en todos los rincones del planeta, confiesa que su bitácora le ha cambiado la vida porque puede comunicarse con todo el mundo y ya no se siente sola.
¡Felicidades María Amelia!

miércoles 14 de noviembre de 2007

La habitación de Fermat

Por fin retomo el blog.
Pido disculpas por esta ausencia pero motivos varios me han mantenido al margen de la bloggosfera... a la diosa pongo por testigo que nunca más lo volveré hacer o directamente cierro “Mirna Myncoff” y ya está... Os confirmo que oficialmente no soy opositora al ente público, así que al menos estos días estaré más relajada...
Durante estas semanas han pasado miles de acontecimientos de las que no he dicho ni mú (qué perra!): el Planeta de Millás y Boris, la sentencia del 11-, las declaraciones de Chávez, al chaval que mataron este domingo cuando iba a una contramanifestación en contra de la ultra derecha de Madrid, la separación de los Duques de Lugo –mira que no me da ninguna pena, oyessss...-.
En fin..., pero lo pasado, pasado está..., así que me centraré en venideros hechos noticiosos...:
Ayer fui al preestreno de La habitación de Fermat, un thriller español que, me dejó bastante indiferente, y eso que fui con la mejor predisposición.
Cuatro matemáticos reciben una invitación por parte de un misterioso anfitrión, Fermat. El lugar de la cita es una casa perdida de la mano de dios, que acabará convirtiéndose en una trampa mortal. Los invitados, cada uno tiene que usar un pseudónimo falso (el nombre de un matemático) van recibiendo enigmas y tienen que resolverlos el tiempo señalado, si no la habitación se va estrechando hasta aplastarles... Pronto descubrirán que todos están unidos entre sí por diversos motivos.
El reparto es bueno, si no fuera por Alejo Sauras. Hay que reconocer que el chaval levanta pasiones –cuando llegó el público de la Gran Vía enloqueció-, pero el pobre siempre hace el mismo papel... ¿Quién se cree que tiene 22 años a estas alturas? Y siempre hace el papel ridículo de Los Serrano, pero a parte de eso..., no está mal. Amén de que nadie se cree el personaje de Sauras haciendo de matemático superdotado. Sinceramente, la peli perdió bastante con él.
No obstante, Lluís Homar, no desvelaré su personaje, lo borda. Y también Federico Luppi, al que le tenía perdida la pista bastante tiempo. Santi Millán y Elena Ballesteros, en su línea.

La película la dirigen Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña, ambos procedentes del mundo del humor. Lo bueno es que dura 90 minutos y no se hace pesada. Y en momentos, reconozco que sentí sensación de angustia, que imagino que es el fin de la película. Se deja ver, aunque yo no me atrevo a recomendarla.

Por cierto, se dejaron ver por allí Jorge Sanz, Javier Cámara, Javier Veiga y algunos más. Las fotos las pongo cuando llegue a casa.
Besos muchos.